M. T. CICERÓN: Libro II de “Sobre los DEBERES”

LIBRO SEGUNDO { 1 a 89}

( LA UTILIDAD EN NUESTROS ACTOS )

01—————INTRODUCCIÓN

 

CAPITULO I

La filosofía es el único consuelo de Cicerón  {pág. 83}

001.- (162) –

002.- (163) –

003.- (164) –

004.- (165) –

 

CAPITULO II

Conviene sacar algún provecho  de  las causas de las que procedenos males: alabanzas de la filosofía: sistema de los académicos

005.- (166) – […].  Y la sabiduría, según la definición de los antiguos filósofos, es la ciencia de las cosas divinas y humanas […].

006.- (167) –

007.- (168) –

008.- (169) –

02.——————DE LO ÚTIL EN SÍ

Capítulo III:

Todo lo que sea honesto es también útil: 

estas dos cosas son inseparables utilidades de la sociedad

009 (170) –  Habiendo señalado ya cinco partes del tratado de las obligaciones ó deberes: dos pertenecientes  al  decoro y a la honestidad; dos a las conveniencias de la vida, abundancia, poder y riquezas, y la quinta al juicio de la elección,  si alguna vez parece que pugnan entre sí lo útil y lo honesto, he concluido la parte de la honestidad, de que deseo hayas adquirido un conocimiento pleno […].

 

Lo útil: observaciones preliminares

 

[…] y ahora paso a tratar de lo que llamamos útil.  Acerca de esto […] las costumbres corrompidas […] separando lo útil de lo honesto, han querido establecer que alguna cosa podía ser honesta sin ser también útil, y que se hallaba asimismo alguna útil que no fuese honesta, que es el error más perjudicial que ha podido introducirse en la vida humana.

 

010.- (171) —   Los filósofos de más autoridad distinguen estas tres cosas confusas entre sí; pero sólo en el pensamiento, sin ofender en nada a la naturaleza de lo honesto ni a la severidad de su doctrina, estableciendo que todo lo que es justo es también útil, y asimismo que todo lo que es honesto es justo; de donde se concluye que todo lo que es honesto es también útil. […].

011.- (172) – De las cosas necesarias a la conservación de la vida humana, unas son inanimadas, como el oro, la plata, los frutos de la tierra y otras semejantes; otras son animadas, que tienen sus ímpetus y pasiones.  De éstas mismas, unas son participantes de razón, y otras son irracionales, como los caballos, los bueyes, las demás bestias y las abejas, cuyo trabajo contribuye con alguna utilidad a la vida de los hombres. De las participantes de razón se distinguen dos especies, unas de dioses y otras de hombres: la protección de los dioses se merece con la reverencia y santidad, y después inmediatamente quien puede ser a los hombres de más utilidad son los hombres mismos.

012.—(173) –  La misma división se hace de las cosas dañosas y perjudiciales. Mas por cuanto se cree que los dioses ni ofenden ni perjudican a nadie, exceptuando a ellos, los hombres son los que más daño pueden acarrearse a sí mismos. […].

013.—(174) –

Capítulo IV:

Utilidades del trabajo de los otros: ventajas de la sociedad.

013.– — (174)

014.–  (175)

015.– (176)

Capítulo V:

…arte de hacer a los hombres útiles a la sociedad.

016.– (177)

017.- (178) –

018.- (179) –

 

Capítulo VI:

Grande poder de la fortuna…

019.- (180) –

020.- (181) –

021.- (182) –

022.- (183) –

 

Capítulo VII:

No hay cosa más peligrosa que ser temido, ni más útil que ser amado.

023.-  (184) –

024.-  (185) –

025.-  (186) –

026.-  (187) –

Capítulo VIII:

El Imperio Romano debió todos sus aumentos a la justicia.

026.– (187)

027.-  (188) –

028.- (189) —

029.- (190) –

030.- (191) –

031.-  (192) –

 

Capítulo IX:

Medios de adquirir gloria y la confianza de los hombres.

031.– (192)

032.- (193) –

033.- (194) –

034.- (195) –

Capítulo X:

Qué cosas admiramos y cuáles despreciamos.

035.-  (196) —

036.- (197) —

037.- (198) —

Capítulo XI:

La admiración es el premio de la justicia, y la benevolencia el de la bondad.

038.- (199) —

039.- (200) —

040.- (201) —

Capítulo XII:

Razones del establecimiento de los reyes y de las leyes: medio seguro para adquirir gloria.

041.- (202) —

042.- (203) —

043.- (204) —

 

Capítulo XIII:

Qué han de precaver los jóvenes al entrar en los negocios: aplíquense a los hombres sabios.

044.- (205) —

045.- (206) —

046.- (207) —

047.- (208) —

Capítulo XIV:

..el don de la elocuencia: moderación en acusar; es más glorioso el defender a los acusados.

048.- (209) —

049.- (210) —

050.- (211) —

051.- (212) —

 

Capítulo XV:

Dos géneros de liberalidad, el dinero y los servicios personales: éstos son más honrosos.

052.- (213) —

053.- (214) —

054.- (215) —

055.- (216) —

 

Capítulo XVI:

Hombres pródigos y liberales: en los gastos se ha de buscar dignidad.

055.– (216) —

056.- (217) —

057.- (218) —

Capítulo XVII:

Dádivas necesarias alguna vez: verdadera y falsa liberalidad.

058.- (219) —

059.- (220) —

060.- (221) —

 

Capítulo XVIII:

Reglas de liberalidad: cuál es más honrosa: afabilidad en todos los negocios: justa alabanza de la hospitalidad.

061.- (222) —

062.- (223) —

063.- (224) —

064.- (225) —

Capítulo XIX:

Los juriconsultos pueden hacer bien a muchos, y más los oradores: no se ha de ofender a los que no se puede obligar.

065.- (226) —

066.- (227) —

067.- (228) —

068.- (229) —

Capítulo XX:

Los beneficios son casi siempre interesados: los grandes no quieren quedar obligados: daños de las riquezas.

069.- (230) —

070.- (231) —

071.- (232) —

Capítulo XXI:

No se ha de tocar a los bienes de los particulares: no imponer tributos sin gran necesidad, y mantener la abundancia.

072.- (233) —

073.- (234) —

074.- (235) —

075.- (236) —

Capítulo XXII:

Ejemplos de desinterés, que es una virtud muy laudable: daños de usurpar los bienes ajenos.

076.- (237) —

077.- (238) —

078.- (239) —

079.- (240) —

Capítulo XXIII:

La injusticia es la ruina de los estados: alabanza de Arato: precauciones acerca de las deudas.

080.- (241) —

081.- (242) —

082.- (243) —

083.- (244) —

084.- (245) —

Capítulo XXIV:

Medios de conservar la salud y la hacienda.

084.– (245) —

085.- (246) —

086.- (247) —

087.- (248) —

03—–COMPARACIÓN E DOS COSAS ÚTILES

Capítulo XXV:

Comparación de los bienes del cuerpo con los externos.

 

088.- (249) —

89.- (250-).- {pág. 123}

 

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