invasión de Europa, plan de ruina programada

La llegada masiva a Europa de refugiados que proceden de Africa y el Oriente Medio no es un hecho surgido con motivo de conflictos o insurrecciones locales, ni tampoco es ese mantra que ha hecho fortuna en los últimos tiempos denominado “efecto llamada”. Detrás de las avalanchas de subsaharianos y de refugiados procedentes de países que están en “guerra” hay un patrocinador: EEUU. Así lo afirma una publicación cercana a las Fuerzas Armadas de Austria (InfoDirekt) que señala el sitio Voltaire, quién, a su vez, cita una nota del Österreichischen Abwehramts (el servicio de inteligencia militar de Austria, sobre esta cuestión. Asímismo, en Voltaire se hacen eco de una reflexión que hizo precisamente, sobre ese asunto, el periodista Thierry Meyssan, ya hace unos meses. Meyssan afirmaba que la oleada de migrantes que tratan de alcanzar Europa no es una consecuencia accidental de los conflictos que sacuden el Medio Oriente ampliado y África sino «un objetivo estratégico de Estados Unidos.

La tan cacareada copla, que todos “sabemos” (ya sea por los medios hegemónicos, ONG’s o determinada progresía perroflautera del “papeles para todos”), de que el factor “guerra” o la situación de extrema pobreza (nacidos, ambos, como hechos característicamente propios de la naturaleza de aquéllas regiones siempre azotadas por dictadores, hambrunas y luchas tribales) es el factor determinante de la llegada masiva de inmigrantes, no se corresponde con la realidad. Con otra realidad que no te van a contar nunca en Falsimedia. Hay en juego demasiados intereses y cartas geopolíticas imperiales sobre la mesa, en aquella zona del planeta, como para no tener en cuenta la certeza del análisis político hecho por el periodista francés exiliado en Damasco.

El caos no es fortuito, es el objetivo, dice Thierry Meyssan. Y uno de los ideólogos de ese “caos” que cita el francés, y de los que la Administración norteamericana ha tomado buena nota a lo largo de su historia, es Leo Strauss (un tipo cuya filosofía ultraconservadora-imperialista fue la inspiradora de la “estrategia del Pentágono”). Los discípulos de Strauss aplicaron su “teoría del caos”, primero contra el bloque soviético (a su manera) y, finalizada la guerra fría, contra los territorios que seguían siendo hostiles al imperio o, simplemente, formaban parte de su tablero geoestratégico. Según Meyssan El principio de esa doctrina estratégica puede resumirse de la siguiente manera: la manera más fácil de saquear los recursos naturales de un país por largo tiempo no es ocupar ese país sino destruir el Estado. Sin Estado, no hay ejército. Sin ejército enemigo, no hay riesgo de ser derrotado. Así que el objetivo estratégico del ejército de Estados Unidos y de la alianza que dirige –la OTAN– es única y exclusivamente la destrucción de los Estados. Y lo que suceda con las poblaciones de los países que son blanco de esa estrategia… no preocupa a Washington.

Quizás Meyssan tenga razón cuando expone las claves de esa inmigración masiva refiriéndose a que Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los refugiados provenientes de Irak, Libia, Siria y del Cuerno de África, Nigeria y Mali pueden no estar huyendo de las dictaduras sino del caos en el que nosotros, voluntaria pero inconscientemente, hemos sumido sus países. Tal vez habría que decir, más exactamente, que voluntaria y conscientemente. No seamos ingenuos. Otra cosa es que Europa no desee tal catástrofe humanitaria y pérdida de vidas humanas en sus costas (porque no la haya “previsto”) y EEUU (que es más listo que el hambre) aprovechando su estrategia política en esos países se la esté metiendo “doblada” a sus socios europeos. Aunque alguien se preguntaría ¿Qué necesidad tiene EEUU de jugar a dos bandas, en contra y a favor de sus colegas “otánicos” europeos?. Pues sencillamente porque a EEUU le importa exclusivamente, y en primer lugar, “él mismo” y luego dejará a los demás que recojan las migajas que sobren, aunque sean aliados tan firmes como los europeos.

Meyssan acierta, parcialmente, cuando dice que Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los atentados «islamistas» que están teniendo lugar en Europa pueden no ser la extensión de las guerras del «Medio Oriente ampliado» sino que son obra de los mismos que ya orquestaron el caos en esa región. Como europeos preferimos seguir creyendo que los «islamistas» odian a los judíos y los cristianos, y nos negamos a ver que la inmensa mayoría de las víctimas de esos islamistas no son ni judíos ni cristianos sino… musulmanes. Pero es que respecto de esos “atentados islamistas” que han tenido lugar en Europa no hay que olvidar que gozan del “status” de “falsa bandera”. Por tanto, el error de base de Meyssan es pretender que Europa va a reconocer “públicamente” que ellos están generando el “terrorismo islámico” (incluido el ocasionado en países como Siria o Irak). Ellos trabajan a las órdenes de la Casa Blanca. Son aliados estratégicos en cuestiones políticas y en manejar asuntos terroristas de inteligencia, como en su momento ocurrió con Gladio y ahora con las falsas banderas islámicas…En economía es otro cantar, el imperio es el imperio y no va a permitir que nadie le pise su supremacía en este terreno, y menos Europa.

La estrategia de la OTAN y la CIA es clara, según Meyssan: la próxima etapa será la «islamización» de las redes de distribución de drogas –como ocurrió en su día en el caso de los Contras en Nicaragua, con la venta de droga a la comunidad negra de California, con ayuda y bajo las órdenes de la CIA-. Hemos decidido, en Europa, ignorar que la familia Karzai (Afganistán) retiró la distribución de cocaína de las manos de la mafia kosovar para ponerla bajo el control del Estado Islámico. Y es que Afganistán y su opio tenían mucho que decir cuando EEUU y sus aliados intervinieron militarmente en ese país (después de ejecutar el montaje terrorista del 11-s y el de Bin Laden). Financiar las guerras y su Gladio B islámico con el dinero resultante de la venta de droga. ¿Cómo? Del mismo modo (o parecido) que financiaron, en el pasado, el Gladio anticomunista, es decir, allí pactaron con la mafia marsellesa y la siciliana la creación de “factorías” del narcotráfico, por la década de los años cincuenta, y luego, más tarde, el apaño lo hiceron con los clanes de la droga colombianos. Después, la CIA, se encargó de distribuir la heroína en la costa californiana, con destino a los barrios marginales negros y los clubes de jazz.

¿Alguien sabe, por seguir el hilo conductor anterior, qué hace la agencia antidroga DEA norteamericana y sus sucursales europeas, incluida la española, después de las redadas donde, con gran aparato publicitario, incautan grandes alijos de cocaína, tabaco y heroína? ¿Por qué no hay transparencia y se procede a la quema pública del contrabando intervenido? ¿Dónde va a parar esa droga? ¿Acaso se revende de nuevo a los “camellos” y demás traficantes para financiar guerras o falsas banderas?

Ni siquiera, volviendo al eje central Europa-USA, en Europa comentan (y menos en Falsimierda), con sonrojo, la jugosa conversación que fue intervenida a la Subsecretaria de Estado norteamericano, Victoria Nuland y al embajador de la CIA en Kiev, Geoffrey R. Pyatt, a propósito del golpe de Estado en Ucrania, cuando la funcionaria estadounidense precisó que el objetivo de aquellas revueltas golpistas era “darle por el culo a la Unión Europea”. Así de claro piensa el imperio, en la intimidad, de sus serviciales asociados. Con la inmigración está sucediendo otro tanto.

El crecimiento desordenado de migrantes sin duda que va a acarrear graves problemas estructurales (de hecho ya los está provocando), sobre todo de tipo económico, pero también de convivencia, en detrimento de la disminución de derechos laborales y sociales para los ciudadanos de los países objeto de la migración masiva. Además, de incrementar artificialmente el racismo y la xenofobia. Se dice que las mafias mueven alrededor de 100 millones de euros con la inmigración “ilegal”. Los inmigrantes son víctimas, en primer lugar, de un drama (por las consecuencias que les puede acarrear) y, sobre todo, de un engaño. Dicen que suelen pagar hasta 7000 euros por el “viaje al cuerno de oro europeo”. Algo que es absolutamente imposible de creer, si tenemos en cuenta que proceden de lugares donde la extrema pobreza es moneda de curso común y, además, normalmente, suele ser zona de conflicto armado.

Las preguntas, llegado a este punto, y que pocos suelen hacerse, son: ¿Quién, en primer lugar, da protección e impunidad a esas mafias para que operen libremente? Se habla de mafias como quien habla de repartidores de gas butano, de “personajes” a quien nadie conoce y están ahí, entre bambalinas.…pero nadie dice nada de sus financiadores y sostenedores que podrían ir hasta las estructuras políticas del país de origen (se quitan de en medio un problema) y, por supuesto, en la teoría avalada por Meyssan, sus hilos estarían movidos por el imperio.

En segundo lugar, ¿cómo es posible que unos desarrapados cualesquiera, que vienen con lo puesto, puedan abonar 7000 euros si ni siquiera muchos trabajadores en España podrían gastarse esa cantidad para cubrir sus deudas? ¿Quién les facilita ese dinero si en sus países de origen la mayoría de esos inmigrantes no tienen oficio conocido, normalmente viven en la miseria absoluta y el sueldo que pudieran ganar no les generaría en un año ni la quinta parte de lo que, dicen, abonan a esas mafias, además arriesgándose a ser deportados de nuevo y sin perspectivas de tener un empleo estable en Eldorado europeo? ¿Quién maneja todo este sucio negocio? La clave la ha puesto sobre el tapiz Meyssan.

Aunque no lo parezca y a muchos les “suene” a especulación “conspirativa”, lo cierto es que, el análisis de Meyssan va en la dirección correcta. La «Doctrina Wolfowitz» explicaba que la supremacía de Estados Unidos exige imponer riendas a la Unión Europea. En 2008, durante la crisis financiera en Estados Unidos, la historiadora Christina Rohmer, presidenta del Consejo Económico de la Casa Blanca, explicó que la única manera de sacar a flote los bancos estadounidenses era cerrar los paraísos fiscales en los demás países y provocar después desórdenes en Europa para que los capitales fluyesen hacia Estados Unidos, sentencia Meyssan.

Y esos “desórdenes” qué mejor que provocarlos creando guerras en el Oriente Medio y África promoviendo, al mismo tiempo, la huida de refugiados hacia Europa. Se vacían los países africanos o del Oriente Medio de potenciales opositores a un régimen títere de EEUU y el equilibrio económico de Europa (que no el capitalismo) se hunde con la llegada masiva de inmigrantes en favor del reforzamiento de la economía estadounidense. Pero, dirán algunos…si los europeos son aliados de EEUU..a éste país no le interesaría una Europa debilitada ¿no?. Políticamente NO, aquí prietas las filas, pero económicamente cuando hay una pugna intercapitalista, como diría la Nuland, “que le den por el culo a Europa”.

Esta entrada fue publicada en Otras reflexiones el 19/08/2015.

http://uraniaenberlin.com/2015/08/19/washington-financia-la-inmigracion-masiva-a-europa/

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