la demolición de monumentos alemanes

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La angustia que provoco entre sus contemporaneos la muerte de Federico Barbarroja, dio pie a la leyenda de que no estaba realmente muerto, sino durmiendo en el interior de una cueva de la montaña Kyffhäuser en Turingia, sentado en su trono y rodeado por sus fieles caballeros, con la corona sobre su cabeza, sus ojos medios cerrados, como en letargo y una larga barba blanca, que le llega hasta el suelo. Durante muchos años los campesinos contaban que “cuando los cuervos dejen de volar alrededor de la montaña, Barbarroja se despertara y devolvera a Alemania toda su pasada gloria”. Algunos dicen que esta leyenda corresponderia realmente al padre de Barbarroja y que fue modificada en el siglo XVI.
Varias asociaciones alemanas durante el Segundo Reich financiaron la construccion de un gran momumento a Barbarroja en la montaña Kyffhäuser. En Enero de 1900, se unieron todas en la “Federacion Kyffhäuser”, dedicada al cuidado y mantenimiento del monumento. En 1945, una de las directivas aliadas dictadas como parte de la politica de “re-eduacion”, demandaba la destruccion de todos los museos y monumentos alemanes “dedicados al militarismo y al nacionalismo” y declaraba ilegales todas las organizaciones “patrioticas o nacionalistas”, la “Federacion Kiffhäuser” fue una de estas ultimas. Fueron pocos los monumentos que no se vieron afectados por la guerra o la ocupacion y el de Barbarroja fue uno de los “afortunados”, aunque no por que los Aliados no lo desearan. Por extraño que parezca, fueron los rusos, por alguna razon desconocida, los que lo salvaron.
Alemania siempre habia sido una tierra de grandes y hermosos monumentos y edificios, muchos de los cuales se remontaban a la Edad Media. El 90% de todos ellos fueron destruidos por los indiscriminados bombardeos de los Aliados. Los pocos que se salvaron y fueron considerados por los Aliados o por el Ejercito Rojo como “patrioticos, nacionalistas o idealizadores de la cultura alemanes”, fueron demolidos sin tener en cuenta su edad, merito artistico, historia o belleza en todas las zonas ocupadas.
El ejercito de ocupacion estadounidense, por ejemplo, reemplazo el monumento conmemorativo de la 1ª Guerra Mundial de la ciudad de Erlangen por un macizo de flores, en la misma ciudad un monumento en honor del emperador Guillermo I, construido en 1897, fue derribado en 1946 como parte del esfuerzo de las potencias ocupantes de para desmilitarizar Alemania y destruir la parte de su cultura “negativa” y “amante de la guerra”. Por orden de ese mismo emperador, el “Viejo Arsenal” de Berlin o “Zeughaus” fue convertida entre los años 1877 a 1880 en un “paseo de la fama” en honor del ejercito prusiano. El proyecto costo 4,33 millones de marcos y se basaba en los planos de Friedrich Hitzig. Su modelo fue la Armeria de Viena. El 18 de Octubre de 1945 el “Zeughaus” fue cerrado por orden del Mando Aliado en Berlin.
Mientras tanto, en las zonas bajo control del Ejercito Rojo, especialmente en las saqueadas ciudades y pueblos, virtulamente cada vestigio de la cultura tradicional alemana fue borrado. Y aunque la propia Alemania no tenia derecho a recordar a sus propios muertos, los sovieticos construirian entre 1946 y 1949 un gigantesco monumento en memoria de los miles de soldados rusos muertos en la Batalla de Berlin. Dicho memorial se encuentra ubicado en el Parque Treptower, uno de los mas hermosos y tranquilos de una ciudad en la cual los “gloriosos heroes de la Union Sovietica” violaron a decenas de miles de mujeres.
Los terrenos del Zoo de Berlin fueron adornados con estatuas y figuras como, por ejemplo, la de Goethe. Casi todas fueron destruidas por los bombardeos Aliados. La Columna de la Victoria, la “Die Siegessäule am Großen Stern”, fue construida entre 1864 y 1873, tambien en los parques que rodean al Zoo, en honor de la Guerra Germano-Danesa y la Guerra Franco-Prusiana. Sorprendentemente sobrevivio a los bombardeos. Pero las autoridades municipales, que por supuesto fueron escogidos por los Aliados para dirigir la vida de esta y de todas las ciudades de Alemania, pronto comenzaron a vociferar pidiendo la destruccion de ese monumento “nacionalista”. Los franceses, que tambien ocupaban su trozo de las ruinas de Berlin, fueron de los que mas insistieron para que se destruyera el monumento. Pero tanto britanicos como estadounidenses rechazaron la idea, aduciendo que no habia base “legal” para ello ya que la columna habia sido construida antes de Agosto de 1914, el inicio de la 1ª Guerra Mundial. Cualquier edificio o monumento construido en Alemania a partir de aquel desgraciado mes de 1914, podia ser destruido sin contemplaciones. Pero los “apesadumbrados” franceses no tardaron en volver a la carga, exigieron que todos los adornos de bronce de los que disponia la columna le fueran retirados, lo que consiguio. Con motivo del 750º aniversario de Berlin, Francia devolvio los bronces, pero muy deteriorados. Pese a todo, el monumento fue finalmente renovado, devolviendole a Berlin un pequeño trozo de su gran historia. Pero ahora los franceses tenian sus ojos puestos en Renania.
La Batalla de Sasbach tuvo lugar el 27 de Julio de 1765, cuando los ejercitos imperiales al mando del general Raimondo Conte de Montecuccoli se encontraron con los franceses al mando del general Henri de la Tour d’Auvergne, Vizconde de Turena. Este ultimo es considerado por los franceses como el mas grande general frances, despues de Napoleon, por supuesto. Sirvio eficazmente a Luis XIII y Luis XIV. Sus hombres le llamaban “padre de los soldados”. Los alemanes, por el contrario, recuerdan al Vizconde de Turena por la muerte y la destruccion que Francia ocasiono en el Palatinado, especialemente en 1674.
La batalla tuvo lugar cerca de la iglesia de Sasbach y muy pronto toda la ciudad estaba envuelta en llamas. Mientras tanto el vizconde, seguro de su victoria, monto en su caballo y se dirigio a una pequeña colina para desde alli ver la evolucion de la batalla, pero ni el ni sus acompañantes se dieron cuenta de que un artillero aleman dirigido por el Margrave Hermann de Baden estaba apunto de abrir fuego contra ellos. Un proyectil arranco el brazo un general cercano a Turena para despues alcanzar al propio vizconde en el estomago. Derribado de su montura, Turena moriria poco despues a la sombra de un castaño. A consecuencia de esto, las tropas francesas iniciaron una desordenada retirada a traves de Rin.
En 1782 un monumento en honor al vizconde fue construido bajo el patrocinio del Cardenal Louis de Rohan en la ciudad de Sasbach. Se construyo una casa para un guardia y el puesto fue asignado a uno de los veteranos del vizconde. El monumento estaba coronado por una flor de lis, simbolo de la monarquia francesa. En 1786 una tormenta destruyo el monumento y en 1796 cuando las tropas francesas volvieron a ocupar la orilla derecha del Rin, su comandante en jefe ordeno su reconstruccion, la cual no llego a finalizarse debido a la revolucion y finalmente Napoleon ordenaria que el cuerpo de Turena fuera trasladado a Los Invalidos de Paris en 1800. El monumento inicio una prolongada decadencia.
Bajo el reinado de Carlos X de Francia, se encargo la construccion de un tercer monumento y un artista alsaciano Andre Friedrich fue el encargado de su construccion que tuvo lugar entre 1826 y 1829. Se incluyo la inscripcion: “La France a Turenne”. El nuevo monumento no tardo en convertirse para muchos alemanes, en un amargo recuerdo de la violencia y la destruccion francesa, y aunque sobrevivio a la 1ª Guerra Mundial, despues de la victoria alemana sobre Francia en 1940, fue destruido el 26 de Septiembre de 1940. En octubre de 1945, pocos meses despues del fin de la 2ª Guerra Mundial, las fuerzas de ocupacion francesas en Alemania bajo el mando del general De Gaulle inaguraron pomposamente el cuarto monumento a Turena en la ciudad de Sasbach, echando un poco mas de sal en las heridas de Alemania. Todavia existe, pero hoy en dia la casa para el guardia se ha convertido en un museo señalado como “un lugar donde alemanes y franceses se reunen en amistad” y esta esponsorizado por uno de los tipicos proyectos juveniles de paz mundial de la Union Europea.
Algunos monumentos consiguieron sobrevivir a la carniceria cultural de la guerra y la ocupacion, solo para caer mas tarde. Magdeburgo tenia una precioso memorial dedicado a la querida reina prusiana Luisa, que fue una figura emblematica de la lucha de Alemania contra Napoleon. El memorial sobrevivio hasta 1963, cuando un profesor comunista insistio en que debia ser destruido por “razones ideologicas”. En la actual Alemania todavia se dan casos de ataques de tipo vandalico contra monumentos considerados “ideologicamente incorrectos”, por parte de jovenes comunistas apoyados en muchos casos por partidos de esa tendencia. El memorial a los caidos en lo que una vez fue el Africa Oriental Alemana (actualmente Tanzania y Burundi) fue destrozado a golpes y sus adornos arrancados por grupos opuestos a lo que denominan “terrible genocidio”.
Al mismo tiempo los parques y plazas de otras ciudades europeas estan llenas de viejos y nuevos monumentos a la guerra, figuras tan controvertidas como el general Arthur Harris, tienen sus propios monumentos. Parte de la politica de re-educacion tenia su base en las teoria psicologicas presentadas durante la 1ª Guerra Mundial que habian llegado a la conclusion de que los alemanes eran mas violentos que otros grupos etnicos y que por lo tanto debian ser “desmilitarizados” incluso de forma violenta para conseguir eliminar su voluntad de lucha para siempre. De ese modo la devastacion cultural continuo por toda la Alemania ocupada. Se llegaron a arrancar las placas con los nombres de los caidos en pasadas guerras y algunas tumbas antiguas y criptas fueron destruidas y los restos que contenian diseminados para prevenir cualquier clase de “adoracion a los heroes” por parte de los alemanes. La poblacion de la Alemania ocupada fue inoculada con un elaborado sentimiento de culpa y auto-desprecio y ademas en grandes cantidades. De ese modo se les hizo creer, que solo podrian alcanzar la “redencion”, si su propia historia “comenzara de nuevo” justo en el momento en que acabo la guerra. Esta forma de pensar se convirtio en algo fundamental para cualquier politico aleman de la epoca posterior a la guerra y que incluso se puede encontrar hoy en dia en muchos alemanes que han crecido acostumbrados a vivir en continua penitencia.

Publicado por El Hermenauta en7:43
FUENTE:
http://www.lahistorianoesblancaonegra.blogspot.com.es/2008/01/la-destruccion-de-monumentos-alemanes.html

 

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