visión del mundo…… en los INDOEUROPEOS

sábado, 9 de agosto de 2014

Indo-europeos. Visión del mundo 2: heroísmo, lucha, honor y gloria, un estudio comparativo de la ética en los indo-europeos a través de los textos

Épica

Gestas comunes

Recursos épicos comunes: muerte en combate, combate singular, lucha con el dragón

Valores comunes: valentía, gloria, fama, honor, aventuras

El combate entre Aquiles y Héctor

Épica

Los textos nunca son neutros, siempre hay en ellos un fondo de emociones, de ideología y de estilo de vida. Igual que se comparan el vocabulario y las estructuras sociales, se pueden comparar las estructuras valorativas de la Ilíada, los Vedas, el Avesta, los Eddas y demás fuentes. Haciendo este tipo de comparación, observamos que los indo-europeos tienen un estilo de vida intensamente agónico, todo lo resuelven a través de la lucha. En la Biblia, por ejemplo, hay pocas aventuras y batallas, solo se encuentran algunas en la temporada de los reyes (en particular, en el Nuevo Testamento, no hay ninguna). Si las omitimos, la ideología de fondo no se modifica, son prescindibles. Sin embargo, en los mitos indo-europeos, las hazañas y las aventuras son esenciales, forman parte del núcleo principal de su visión del mundo, no podemos omitirlas. El carácter luchador se manifiesta en todos los ámbitos de su existencia, pero especialmente en la épica.

Desde un punto de vista ideológico, las características de la épica son las siguientes:

  1. Narración de gestas aventureras o guerreras.
  2. Utilización de temas recursivos como la muerte en combate, muerte por la patria, duelos, combates singulares, lucha con monstruos, navegación peligrosa, rescate de tesoros, forja de armas…
  3. Utilización de valores relacionados con el heroísmo: valentía, esfuerzo, gloria, honor, aventura, fidelidad, nobleza…
  4. Presencia de la estructura lucha-excelencia. El aventurero y el héroe tienen que luchar para conseguir un objetivo difícil. El resultado es la excelencia. Esta estructura es un eje básico en todos los pueblos indo-europeos.

Los valores épicos son variables graduales, pueden darse en mayor o menor medida. Muchos pueblos tienen algún grado de épica, los pueblos indo-europeos lo tienen muy pronunciado.

Gestas comunes

La característica primera de narración de gestas se cumple de manera plena en los griegos, indios, romanos, nórdicos y celtas, y de manera disminuida en el Avesta. Tanto la epopeya griega y romana como sus mitos son en su mayoría aventuras y hazañas guerreras. Es bien conocido y no necesitamos repetirlo. Pasemos alRig Veda. Hay que tener en cuenta que estos cantos son alabanzas religiosas, no poemas épicos. A pesar de eso, incluyen historias épicas al menos de cuatro tipos distintos: la lucha de los dioses con los dragones (1.32), la batalla de los diez reyes (7.18, 7.33), la lucha de los dioses (devas) con los demonios (asuras) (10.157.4, 10.124.5, 10.53.4) y la lucha de los ārya contra los dāsa (1.130.8, 3.34.9, 6.25, 9.41.1-2). Las epopeyas posteriores delMahabharata y Ramayana indican muy bien que el estilo de vida heroico era la tradición y que esa tradición se estaba perdiendo a favor de los nuevos elementos sacerdotales. El Avesta es menos agónico, la única epopeya que encontramos en él es la lucha de Traetaona contra el dragón Dahaka. No existe una tropa de guerreros equivalente a los Maruts, ni cantos a las armas de guerra, ni exaltación de la aventura, es más humanitario y menos guerrero que la Ilíada y que el Rig Veda. De las aventuras y de las guerras en la literatura nórdica tampoco es necesario decir nada. Los Eddas y las sagas son casi en su totalidad epopeyas. La aventura es su forma literaria normal. ElCantar de los nibelungos , en vez de hablar de capítulo 1, capítulo 2…, habla de aventura 1, aventura 2… Otro tanto cabe decir de la literatura celta: el Libro de Leinster, el Libro de las Invasiones, el Tain Bo Cuailgne… son historias de aventuras y de héroes.

Algunos recursos épicos comunes: muerte en combate, combate singular, lucha con el dragón

Veamos la segunda característica. La coincidencia en temas como la muerte por la comunidad, la lucha con el dragón y los duelos singulares son también señales de épica y, en algunos casos, indicios de una tradición originaria.

El honor de la muerte en combate, luchando por la patria, se repite en Homero (Ilíada 15.496, 24.500), Tirteo (fragmentos 6, 7D, 9D y 18D) y Calino (Elegías 1). Tirteo es lírica y épica al mismo tiempo, recoge el honor y la gloria de la Ilíada y le añade lo que él llama la belleza de morir en primera línea. La belleza del guerrero joven muriendo en combate se encuentra ya en Ilíada 22.71-73. Muy probablemente Tirteo lo sacó de allí. El dicho griego más famoso sobre la muerte por la patria es el de los espartanos de las Termópilas recogido por Cicerón (Disputaciones tusculanas I, 1): “Caminante, ve a Esparta y di a los espartanos que aquí yacemos por obedecer sus leyes”.

Los versos del Mahabharata señalan repetidas veces que la muerte luchando en la batalla es el galardón más alto que un kshatriya puede alcanzar. Morir en combate es el deber del guerrero y se recompensa con el cielo(Libro IX: Salya parva, secciones 3, 19 y 61; Libro XI: Stri parva, sección 11; Libro XII: Santi parva, sección 22). El poeta añade, además, que esta es la ley recibida de los antiguos y que así lo enseñan los vedas.

Es bien conocido el valor que los romanos daban a las virtudes cívicas, entre ellas, el patriotismo. La lucha por la patria y la muerte por la patria las encontramos en Tito Livio: “Morir por la patria, lo admito, una cosa gloriosa” (Ab urbe condita 9.4), Horacio: “Dulce y digno es morir por la patria” (Odas III 2, 13), Virgilio: “Me lanzo de nuevo al combate y busco la muerte” (Eneida 2.660, 2.655), Salustio, Suetonio, Cesar… El más alto honor es morir por la patria: “Poseía el más alto honor que pueda obtenerse: morir luchando por la república y que su gloria permaneciera intacta” (Ab urbe condita 2.7.8). La patria estaba relacionada con lo sagrado. Tito Livio subraya que un acto contra la patria era, además de una vergüenza, una impiedad (Ab urbe condita 5.51.2). Solo con el desarrollo del estoicismo y del cristianismo la moral patriótica pasará a un segundo plano. Dentro del universalismo estoico y cristiano encontramos frases como “Todo el mundo es mi patria” (Séneca) que no se pueden encontrar en los primeros tiempos de la república.

Si observamos la literatura nórdica, vemos que muestra más la muerte en combate que la muerte por la patria. Morir en combate es un comportamiento sacralizado que se recompensa con el Valhala.

El combate singular es una constante en todos los pueblos indo-europeos. Puede hablarse incluso de obsesión por el combate singular en la Ilíada, en el Mahabharata, en los nórdicos y en los celtas. Es algo menos intenso en los romanos y más disminuido, como siempre, en el Avesta.

Hay muchos ejemplos de combates singulares en la Ilíada: Menelao–Paris, Menelao–Euforbo, Aquiles–Héctor, Héctor–Ayax, Sarpedón–Tlepólemo. Duelos y combates singulares en el Mahabharata hay tantos o más que en la Ilíada: Bhima-Duryodhana, Radeya-Arjuna, Arjuna-Drupara, Bhisma-Arjuna, Satyaki-kritavarma… Uno de los libros, el Sabha parva, da incluso las normas de los duelos: ningún Kshatriya podía rechazar un desafío.

La tradición de los duelos y combates  singulares está muy enraizada en los nórdicos. Thor está siempre respondiendo a los duelos que le proponen los gigantes. Rara es la saga que no contiene un duelo. Egil tiene que luchar contra Atli y contra el berserkir Ljót (Saga de Egil Skallagrimsson), Sigmund contra Vandill (Saga de los feroeses), Grím contra Sörkrir (Saga de Grím)… Los eddas y las sagas hacen un especial hicapié en la valentía del combate singular. Ningún joven es aceptado en la sociedad de los guerreros hasta haber demostrado su valentía en combate. En algunas tribus el rito de iniciación era matar un enemigo.

Las pruebas iniciáticas de Cu Chulain y de los guerreros celtas tienen varios puntos en común con la misma iniciación en los nórdicos, el de los combates singulares es uno de ellos. Cu Chulain tiene que luchar con los tres hijos de Nechta, con Cruibue, con los hijos de Ilsuanach… Finn con Fr-Li y con Fer-Tai, Conall con Mesgegra, Cet con Conall… las listas de combates singulares en todos los pueblos indo-europeos se hacen interminables.

A pesar de que las técnicas militares se habían orientado hacia la disciplina de la lucha en grupo, en Roma seguía teniendo mucho valor el combate singular. Tito Livio muestra el combate entre los tres horacios y los tres curiaceos, el de Torcuato con el galo, el de Marco Valerio con otro galo y el duelo a caballo entre Manlio y Mencio. Virgilio describe en la Eneida los combates de Palante y Turno, Menencio y Eneas, Dares y Butes, Dares y Entelo… Para los griegos, romanos, indios, germanos y celtas este tipo de combate era especialmente honorable, y siguió siéndolo incluso en épocas más tardías cuando el avance de las falanges y de la caballería lo hacían desaconsejable. La moral del cuerpo a cuerpo es una constante en los indo-europeos.

La lucha con monstruos es otro de los elementos épicos constantes en la mitología indo-europea. En concreto, la lucha con el dragón de tres cabezas adquiere rasgos casi idénticos en distintas tradiciones. El Rig Vedacuenta como el dios Trita mata al dragón tricéfalo Visvarupa (10.8.8). El Avesta repite casi lo mismo: el héroe Traetaona mata al dragón tricéfalo Azi Dahaka (Yasna 9.7-8). Y en la mitología griega, Hércules mata al monstruo Gerión, con tres cabezas (Teogonía 287) y Belerofonte mata a la Quimera, de tres cabezas (Teogonía 320-325).Esta es una de las coincidencias que permite reconstruir un mito indo-europeo de la lucha con el dragón. Pero hay muchos más dragones, monstruos y gigantes. El Rig Veda muestra también la lucha de Indra contra el dragón Vrtra, Hércules derrota a todo tipo de monstruos, Teseo vence al Minotauro, Zeus a Tifón, Perseo a Medusa, Jasón al dragón guardián del vellocino, Apolo a la serpiente, Thor a la Serpiente del Midgard y a multitud de gigantes, Beowulf a Gréndel, Cu Chulain al monstruo del lago, Finn al jabalí. Quizás no puedan reconstruirse mitos concretos como en el caso del tricéfalo, pero hay una semejanza en el carácter épico-simbólico. Las tradiciones indoeuropeas coinciden al menos en tres elementos ligados a este mito de la lucha contra el dragón: a) lo sitúan en el plano del reequilibrio del mundo, b) juega un papel fundamental en su concepción de lo sagrado y c) representa el más alto grado de iniciación.

Muerte en combate. Muerte en combate luchando por la patria Combate singular Lucha con el dragón
Ilíada, Odisea y mitos griegos Homero y Tirteo: muerte en combate luchando por la patria Gran valor del combate singular Hércules contra Gerión (de 3 cabezas).Belerofonte contra Quimera (de 3 cabezas).Teseo contra el Minotauro.Apolo contra Pitoo

Jasón contra el dragón

Vedas y Mahabharata Mahabharata: muerte en combate. Se consigue el cielo Gran valor del combate singular Trita contra Visvarupa (de 3 cabezas)Indra contra Vrtra
Avesta Traetaona contra Azi Dahaka (de 3 cabezas)
Eddas, sagas y Beowulf Muerte en combate. Se consigue el Valhala. Gran valor del combate singular Thor contra la serpiente del Midgard. Thor contra diversos gigantes.
Ab urbe condita Muerte en combate luchando por la patria Valor del combate singular a pesar del cambio en las tácticas militares
Celtas Gran valor del combate singular Beowulf contra Gréndel, Cu Chulain contra el monstruo del lago

Valores comunes: gloria, fama, honor, aventura

Griegos

La diosa Tetis desveló a su hijo Aquiles parte de su destino: si combatía en Troya, moriría allí, pero su gloria sería inmortal; si se quedaba en casa, no tendría fama, pero viviría una vida larga y feliz. Aquiles no lo dudó, prefirió una vida corta y gloriosa a una vida larga y cómoda. En la Ilíada y la Odisea, los valores máximos son la gloria, el honor, la valentía, el heroísmo, el esfuerzo y la aventura. La gloria y el honor eran valores supremos que se encontraban por encima de la vida. Sobre la valentía en la Ilíada hay que tener en cuenta lo siguiente. Homero no utiliza todavía el término eutolmos ‘valiente’, utiliza agazós y aristós ‘bueno’ y ‘el mejor’, pero, por el contexto, es claro que se trata de bueno en el combate y el mejor en el combate, es decir, valiente.

Las fórmulas poéticas que más se repiten en la Ilíada sobre la gloria son las siguientes: kudos upérteron‘excelsa gloria’, referido las más de las veces a la concesión de un dios o a una gran victoria; to d’emón kleós ou pot’oleitai ‘mi fama no perecerá jamás’, dicho normalmente con la ocasión de una victoria en combate; y eujos emoi dosein ‘me darás gloria’, dicho también en las ocasiones en las que se espera ganar un combate. Los lingüistas han descubierto en Safo (Fragmentos de Oxirrinco, Volumen X, nº 1232, fragmento 1) e Íbico (Fragmentos de Oxirrinco, Volumen XV, nº 1790) la expresión kleós áphthiton ‘fama/gloria imperecedera’, especialmente interesante, porque tiene su correspondencia en sáncrito śrávas ákṣitam ‘fama/gloria imperecedera’, lo que indica una procedencia muy antigua. La reconstrucción indoeuropea es *kléwos ņdlgwhislon‘fama/gloria imperecedera’.

La gloria en las religiones como el cristianismo está referida a la caridad y al cumplimiento de la ley divina; la gloria en los indo-europeos está referida a la lucha, a la superación de peligros y a la aventura. Se gana gloria si se matan enemigos valientes y si se llevan a cabo acciones heroicas:

“Iba presuroso a la batalla, donde los varones alcanzan gloria” Ilíada, 4.225

Respecto al honor, hay que distinguir entre honor exterior, o, mejor, en plural, honores exteriores: caballos, armas, esclavos, sacrificios… que se entregan al héroe como consecuencia de su comportamiento o al dios por su excelencia, y honor interior o dignidad adquirida por el guerrero como consecuencia de su entrega y valentía. El primer tipo de honor se dice en griego géras y el segundo timéGéras se traduce a veces por ‘botín’. Algunas de las fórmulas poéticas que más se repiten en la épica sobre el honor son las siguientes. To gar lájomen géras hemeis ‘tales son los honores que se me deben’ y emmoroi timén ‘ganar honor, lograr honor, participar en el honor’. Lo peor que le puede ocurrir a un guerrero es la atimía, la deshonra. Esta pérdida ocurre normalmente por cobardía, por traición o por negarse a prestar auxilio a la comunidad. El combatiente pierde totalmente la dignidad y es poseído por la vergüenza –aidṓs– cuando es deshonrado. El honor está por encima de la vida: “El noble debe vivir con honor o morir con honor” (Sófocles, Ayax, 480). Encontramos también el tema del asiento de honor enIlíada 8.161: “Te cedían la preferencia en el asiento y te obsequiaban”, Ilíada 12.310: “Nos honran con asientos preferentes” y Odisea 16.43-45, cuando Telémaco le cede el asiento a su padre. Este detalle se repetirá en elMahabharata y en el Beowulf.

Toda la literatura griega valora la aventura. El mito de los argonautas y la Odisea la valoran especialmente. Los argonautas se embarcan en aventuras de todo tipo: viajes, descubrimientos geográficos, batallas, dificultades impuestas por los dioses, tesoros, dragones. Hay, incluso, aventuras sexuales en el episodio de las lemnias. La aventura y la lucha traspasan todos los ámbitos de la existencia griega. Algo parecido se encuentra en los viajes de los vikingos. Lo que dice Odiseo cuando se presenta disfrazado en su propia casa y le preguntan por su vida es muy representativo:

“Y tal era en la lucha, más no me gustaba el trabajo

ni el cuidado de casa y familia que da hijos ilustres.

Mi pasión eran siempre las naves, los ágiles remos,

las hazañas de guerra, las picas pulidas, las flechas,

instrumentos de muerte que infunden terror en los otros” Odisea 14.216-226

El heroísmo de entrega por la comunidad es otro de los valores que los griegos comparten con los indios, los romanos, los nórdicos y los celtas. Lo encontramos en las arengas de Héctor en la Ilíada, en los espartanos de las Termópilas y en mitos tan centrales como el de Teseo.

Tengamos en cuenta que el honor, la fama y la gloria son consecuencias de algo que se ha hecho, nunca van solos, apuntan a unos comportamientos y a unos valores como la valentía, el esfuerzo y la entrega por la comunidad. En suma, los valores máximos de la epopeya y de los mitos griegos son la gloria, el honor, la valentía, el esfuerzo, la superación, la lucha, la aventura, la acción y la protección de la comunidad. Junto a estos valores, hay que destacar también la piedad, la justicia, la amistad y la hospitalidad. Hay un dato que a los cristianos les parece extraño, pero que no lo es en absoluto. El valor de la humildad no existía en Grecia. No está en los mitos, ni en la epopeya, ni en la tragedia. Platón y Aristóteles suelen incluir en sus obras muchas listas de virtudes. La humildad no está en ninguna de ellas. Sí está, sin embargo, en las listas de Aristóteles, lo contrario, lamegalopsichía, el orgullo medido, muy ligado al honor clásico. A partir de Sócrates, toda esta integración de valores que constituye la forma de vida heroica se empieza a abandonar. El universalismo socrático y platónico orienta la ética hacia otra forma de vida intelectualista, racionalista y gnóstica. No en vano Nietzsche decía que Sócrates y Platón eran anti-griegos.

Indios

Un sabio otorgó a Kunti un mantra por el cual podía hacer que cualquier dios viniera a ella. Pero Kunti, todavía niña, no entendía que esto significaba quedar embarazada del dios. Invocó el mantra llamando al dios sol y quedó embarazada. Ocultó el embarazo y, cuando tuvo el niño, lo depositó en el río, metido en una cesta. Radheya fue recogido por Radha y por su marido Atiratha, que lo educaron con arreglo a los preceptos de su casta. Pero el joven no quería trabajar, quería aprender a manejar las armas y a combatir; su espíritu lo inclinaba a la guerra, al honor y la gloria. Esta es, en síntesis, la historia de Radheya.

Los epítetos correspondientes a los griegos “fama imperecedera” y “excelsa gloria” son los indios “fama inmortal” (amṛtam nāma: nombre inmortal/fama inmortal; Rig Veda 5.57.5) y “gran fama/gran gloria” (śravo bṛhadRig Veda 1.9.8, 1.131.10). El Rig Veda añade “ávido de gloria/fama” (śravasyantaḥRig Veda 1.131.5, 4.16.15). Fama y gloria es algo que se predica de lo excelente: los dioses y los héroes. En este tipo de moral, hay implícita una sacralización de la excelencia, que es tanto como decir una sacralización del mérito y de la desigualdad por lo alto. El Mahabharata repite los calificativos “gran fama/gran gloria” y “gloria imperecedera” muchas veces en casi todos los libros y añade otros nuevos: “gloria inconmensurable”, “cubierto de gloria” y “gloria por sus virtudes”. Fijémonos en el discurso de guerrero Kama. Kama (Radheya) posee una cota de malla y unos pendientes mágicos que lo protegen contra todos los peligros en la batalla. Su propio padre, el sol, disfrazado de brahmán, se presenta ante él y le dice que no le de los pendientes a Indra. Kama le responde que su deber es el desprendimiento y que le dará los pendientes al dios para adquirir fama, aunque le cueste la vida:

“Que mi fama que se extiende sobre los tres mundos no pueda sufrir disminución … si el matador de Vala y de Vrtra pide los pendientes en beneficio de los hijos de Pandú, esto conducirá a mi fama y, al mismo tiempo, a su infamia. ¡Oh tu, poseedor de esplendor! Deseo fama en este mundo, incluso si hay que pagarla con la vida. Los que tienen fama disfrutan de las regiones celestes, mientras que los que carecen de ella están perdidos. La fama mantiene viva a la gente en éste mundo, como una madre, mientras que la infamia la mata … Que la fama es la vida del hombre se evidencia por el antiguo poema cantado … En el otro mundo la fama es el principal apoyo de una persona, mientras que en este mundo la fama alarga la vida. Por tanto, dando los pendientes con los que nací, ganaré fama eterna” Mahabharata 3.298

La fama y la gloria están por encima de la vida, como en la Ilíada y en las elecciones de Cu Chulain. Para Radheya la inmortalidad no puede explicarse sin ellas.

Otro tanto ocurre con el honor. La relevancia del problema y la manera de honrar a los dioses y a los héroes se repite de manera parecida en los Vedas, en el Mahabharata, en la Ilíada y en la Odisea. Hay honores debidos a los dioses, a los reyes y a los héroes (Rig Veda 4.38.2, 7.14.3, 7.67.10, 7.69.8, 8.31.9. Mahabharata1.126, 3.257, 3.280, 5.23), gran honor/alto honor (Rig Veda 5.50.3, Mahabharata 3.259, 5.117) y fuerte rechazo de la deshonra (avadyāt) (Rig Veda 1.115.6, 3.31.8, 6.15.12, 6.21.3. Mahabharata 1.205, 12.1, 12.111, 12.139, 12.168).

“Oh dioses, en este día, mientras Surya asciende

Libradnos de la desgracia y de la deshonra” Rig Veda 1.115.6

En algunos libros del Mahabharata, el honor es incluso obsesivo. Por ejemplo en el libro 3 aparece 120 veces. Radheya, uno de los héroes, vive exclusivamente para el honor, para la fama y para la gloria. El detalle del asiento de honor que se encuentra en la Ilíada y la Odisea volvemos a verlo en Mahabharata 3.46: “Toman sus asientos con arreglo al rango y al honor”.

El Mahabharata, tal y como lo conocemos, es una recopilación de textos que van del siglo IV a. C. al siglo IV d. C. En él hay mezcladas leyendas antiguas –todo lo referente a los dioses, la fama, el honor y la gloria– con nuevas tendencias religiosas del tipo de la compasión y de la humildad. No deben tomarse estas tendencias religiosas como algo arcaico que pueda relacionarse con los indo-europeos. Las religiones de la compasión y de la humildad son creadas hacia el siglo VII-VI por los ascetas en contraposición al sacrificio originario de los Vedas. De esta contraposición nacerán las Upanishads y el budismo. Debido a este hecho, no es extraño encontrar en los tratados morales del Mahabharata los primeros alejamientos del honor, en contradicción con las otras leyendas antiguas que incluye.

Persas

Los elementos heroicos están más disminuidos en los Gathas. El Avesta pertenece ya a la serie de religiones humanitarias que surgieron hacia el siglo VII-VI a. C. en contra del pensamiento indo-europeo originario. Ya no valora tanto las virtudes guerreras como la rectitud, la justicia, la verdad, la caridad y la castidad.

Nórdicos

Dentro del ámbito nórdico, encontramos la fama y la gloria como valores centrales en casi todas las fuentes. La estrofa 76 de Los dichos de Har, del Edda Mayor:

Mueren riquezas            mueren parientes

también uno mismo muere

La gloria tan solo              no muere jamás

la de aquél que ganársela logra

sitúa la gloria en el mismo plano que la fama inmortal y que la fama imperecedera de los griegos e indios.

Fama y gloria siguen valiendo en los nórdicos más que la vida: “Mejor la muerte que la vida sin gloria” (Beowulf 2891). Este verso nos lleva directamente a la conversación de Aquiles con su madre en la que prefiere morir pronto y con gloria, a la decisión de Cu Chulain de ser armado, aunque su vida sea corta, y a la idea de Radheya de conseguir fama, aun a costa de la vida.

Las fórmulas “gran/extensa fama/gloria” aparecen menos que en los indios y que en los griegos, pero también aparecen en Edda Mayor (El discurso de Sigrdrifa, sección 5, El discurso de Hamdir, sección 31), Saga de Hrolf Kraki (cap 17 y cap 22) y Relato de Gest de las Nornas (capítulo 3), en situaciones parecidas a las de la Ilíaday del Mahabharata. Gran fama y gran gloria se consiguen con las hazañas, el heroísmo y la superación de los peligros. El objetivo primordial que se persigue con los actos heroicos es la fama y la gloria:

“Supiste lograr con tu hazaña gloriosa que ya para siempre tu fama perviva” Beowulf 953-955

“De gloria cubrí con mi hazaña a tus hombres” Beowulf 2095-2096

La idea de conseguir fama a través del peligro se repite en Beowulf verso 2133: “Que aumente mi fama buscando el peligro” y en La saga de los feroeses capítulo 18: “Nunca obtendremos fama a no ser que nos arriesguemos”. Los combates y las aventuras dan reputación, pero tiene que ser contra enemigos valientes o superando situaciones muy difíciles. Por ejemplo el berserkir Ljöt prefiere luchar con un adversario más grande para aumentar su reputación (Saga de Egil Skarllagrimsson, capítulo 64). La fórmula “ávido de gloria” del Rig Vedaaparece en Beowulf 3182: “ansioso de gloria” y en La Saga de los inglingos, cap.18.

La mitología comparada y la ética comparada exigen comparar textos de las mismas características. Sin embargo, la mayoría de los textos nórdicos sobre el honor son muy tardíos y, por tanto, contaminados ya con la ideología del honor medieval, pasada por muchos filtros. Hecha esta salvedad, encontramos el honor poco en las Eddas y mucho en las Sagas. Las expresiones “gran honor” y “alto honor” aparecen profusamente en la Saga de los volsungos y en la Saga de Gretir. Aparece también la reparación del honor, pero más en la forma de la ideología medieval que de la forma ideológica indo-europea. Vuelve a salir el tema del asiento de honor en Beowulf 2013: “Un asiento de honor con sus hijos me dio” y en Edda Mayor, Fragmentos del discurso de Sigurd y Brunilda: “Este asiento está permitido a muy pocos”. Las novelas de caballerías recogerán después esta tradición.

Romanos

Gayo Mucio decidió disfrazarse como los soldados enemigos, ir a su campamento y asesinar al rey. Entró en el campamento, pero, como no conocía al rey, mató, en lugar de él, a su secretario. Lo cogieron prisionero y lo amenazaron con quemarlo vivo si no hablaba. Entonces contó que los mejores jóvenes romanos se habían conjurado para matar al rey, costase lo que costase. Para que se diera cuenta de que le importaba poco morir abrasado, añadió: “Mira, para que te des cuenta de lo poco que importa el cuerpo para quienes tienen como mira la gloria”. Puso la mano derecha encima de un fuego encendido para los sacrificios y dejó que se quemara. Desde entonces le llamaron Mucio Escévola (Escévola: zurdo).

Los valores fama, gloria y honor también son fines últimos en los romanos primitivos. A estos valores hay que añadir el de patria. “Gran gloria” y “gran fama”se repiten en Tito Livio, Ab ube condita 1.31.1, 1.31.8, 2.12.13, 2.22.6, 6.10.6, 6.11.2, 8.13.16. Uno de los objetivos básicos del modo de vida romano era la gloria y el principal modo de conseguirlo los hechos de armas:

“Las delicadezas les están bien a las mujeres, y a los hombres el esfuerzo, que a todas las personas de pro les conviene tener más gloria que riquezas; que las armas y no el ajuar, es lo que da honra” Salustio, Guerra de Yugurta, discurso de Mario, 85.40-41

“Son mis hechos, no mis palabras, soldados, lo que quiero que secundéis, y que no me exijáis únicamente conocimientos sino ejemplo. No fue con intrigas ni con las confabulaciones a que son tan dadas los nobles, sino con esta diestra con lo que me gané tres consulados y la mayor parte de las glorias” Ab urbe condita, 7.32.12

En los romanos está muy acentuado el espíritu comunitario, se lucha por la patria y el resultado es, al mismo tiempo, la gloria personal y la de la ciudad. Los vencedores de la batalla vuelven cubiertos de gloria (Ab urbe condita 3.8.6) y dan gloria a la ciudad (Ab urbe condita 5.44.3).

Muchos textos latinos, en especial los de Tito Livio y Suetonio, hacen referencia al honor. Subrayamos como interesantes las apariciones siguientes: Ab urbe condita, 2.2.2, 2.7.8, 3.10.4, 4.2.3, 5.9.3, 6.11.3, 7.1.1;Guerra de Yugurta 5.7, 16.4, 64.7, 80.10, 85.19, 85.28, 85.37). Todas las sociedades indo-europeas arcaicas incorporan el honor interior (honor personal) y los honores exteriores (presentes, títulos…) a su estructura social; la romana lo hace de manera tan intensa que duró hasta su caída. Los honores estaban muy solicitados en Roma, puede hablarse, incluso, de borrachera de honores. La idea del honor por encima de la vida la encontramos en el episodio de Lucrecia: prefirió suicidarse antes que vivir deshonrada (1.58.11). El honor ligado al combate singular lo menciona Tito Livio (2.6.8) cuando dice que, en la antigüedad, era un honor para los jefes entablar combates singulares contra los enemigos. La vergüenza del deshonor, otra constante en la literatura indo-europea, la trata en 2.10.9 y 3.63.3: “La vergüenza los acicateaba (a los cobardes)”.

Celtas

Cu Chulain también prefirió una vida corta y con gloria a una vida larga y cómoda. Durante la adolescencia de Cu Chulain, ocurrió lo siguiente. El druida Cathbad estaba impartiendo sus enseñanzas. Uno de sus alumnos le preguntó si había algún presagio para las próximas horas. El druida contestó que el muchacho que fuera armado aquel día sería magnífico y famoso para siempre, pero tendría corta vida. Cu Chulain, que estaba escuchando, por casualidad, fuera, por la ventana, pidió ser armado aquel mismo día. Pensaba en la gloria por encima de todo, como Aquiles, Radheya y Beowulf.

Dentro de la literatura celta, encontramos la gloria y la fama en el Libro amarillo de Lecan, sobre todo en el Tain Bo Cúailnge. Fama y gloria se presentan como una pareja de valores finales (Tain Bo CúailngeThe Incantation of Lug) propios de los guerreros. La fama también hace pareja con la victoria y se presenta como valor máximo en Testament of Morann.

Cuando Cu Chulain fue a aprender el manejo de las armas con las brujas guerreras, dejó embarazada a una de ellas, Aifé. Le encargó que criara al niño y que lo mandara al Ulster cuando le valiera un brazalete que le dejaba. El niño se presentó unos años después en las playas de los ulates y lo primero que hizo cuando un mensajero fue a recibirlo fue retar a duelo a los mejores: “Vete a preguntar a los ulates si he de afrontarlos en duelo singular o a todos a la vez”. La respuesta de los guerreros del Ulster fue clara: no ha nacido nadie que ponga en entredicho el honor de los ulates (Aided Oénfir Aífe, secciones 2-3). En la literatura celta hay la misma preocupación por la deshonra de los individuos y del clan que en los otros textos indo-europeos. Esto se nota sobre todo cuando se describen las batallas o cuando un héroe es retado a un combate. El detalle del asiento de honor, que aparece en laIlíada y en el Mahabharata,  se encuentra también en La embriaguez de los ulates, sección 16, y, en la sección 14, en la forma paralela de bocado de honor.

Valores supremos de las tradiciones indo-europeas Expresiones comunes:fama imperecedera, gloria imperecedera, gran gloria, extensa gloria, extensa fama, ávido de gloria Gloria, fama y honor por encima de la vida Objetivo: la gloria. Manera de conseguirlo: Asiento de honor. Bocado de honor.
Ilíada, Odisea y mitos griegos GloriaFamaHonorBueno en el combate: valentía

Aventura

Lucha

Patria

Excelsa gloriaFama imperecederaMe darás gloria Aquiles El combate, la aventura, el peligro. Asiento de honor
Vedas y Mahabharata Valores comunes a Rig Veda y Mahabharata:GloriaFamaHonor

Valentía

Aventura

Fama inmortalGran famaÁvido de fama Radheya El combate, la aventura, el peligro Asiento de honor
Avesta RectitudSalvaciónJusticiaCastidad

Caridad

Piedad

Diligencia

Obediencia

Constancia

Verdad

Eddas Beowulf y sagas ValentíaAventuraGloriaFama

Honor

Gran fama/gloria Beowulf El combate, la aventura, el peligro Asiento de honor
Leabar Gaghala, Tain Bo Cuailgne… ValentíaAventuraGloriaHonor Cu Chulain Escaño de honor. Bocado de honor
Ab urbe conditaEneida PatriaHonorGloriaValentía Lucrecia La lucha por la patria, el combate.

Todo fluye

Eugenio Gil

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FUENTE:

http://todofluyetodofluye.blogspot.com.es/2014/08/indo-europeos-vision-del-mundo-2.html

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